30 de mayo del 2.025

Como ya sabemos, el desarrollo cognitivo es un aspecto importantísimo en el desarrollo global del ser humano. Uno de los aspectos más significativos es que, ofrece la posibilidad de ser estimulado y entrenado para su completo desarrollo.

La secuencia que se da en el desarrollo cognitivo, va siempre desde las unidades cognitivas más simples, hasta los procesos más complejos. Según va avanzando el niño o niña en su crecimiento, adquirirá nuevas capacidades y habilidades. Éstas van a depender en gran medida del adecuado desarrollo de las unidades cognitivas, ya que sin ellas no sería posible el correcto funcionamiento de los procesos cognitivos superiores más complejos.

Estas unidades cognitivas son las siguientes: Esquemas – imágenes – símbolos – conceptos – reglas.

ESQUEMAS

Los esquemas son la representación y el recuerdo de determinados elementos, aspectos o detalles más importantes de cualquier acontecimiento. Un esquema, es la manera en la que los aspectos más importantes de un suceso determinado se representan en la mente y permite organizar e interpretar información que condiciona la forma de entender lo que nos rodea. Estas primeras unidades simples, no son sólo visuales, sino que puede haber de diferentes tipos, tantos como estímulos sensoriales percibamos; olores, texturas, sabores, sonidos…

IMÁGENES

Las imágenes son la representación más detallada, compleja y consciente de un acontecimiento que se crea en base a los esquemas previos.

La imagen es entendida como un instrumento figurativo del conocimiento que resulta de la actividad del niño o la niña, no como una copia directa del resultado de una sensación. La imagen trata de copiar una realidad asimilándola, es decir, reproduciéndola activamente y prolongándola en el cerebro mediante un ejercicio de descomposición y recomposición de esa misma realidad.

Debemos diferenciar la imagen de la percepción, y entender la imagen como el resultado de la interiorización y acomodación de las características o elementos significativos de un objeto o suceso en ausencia del mismo.

SÍMBOLOS

Los símbolos son formas convencionales de la representación mental de acontecimientos o conceptos concretos.  Es decir, una forma arbitraria de representar hechos, características, cualidades de objetos o acciones concretas.

Los símbolos más frecuentes y con los que tenemos mayor contacto son las letras, palabras o números. Podemos distinguir dos tipos de símbolos:

  • Los de tipo figurativo: Existe una relación entre significado y significante. Por ejemplo, el dibujo de un árbol que guarda relación con la planta.
  • Los de tipo convencional: Son de tipo analítico, no existe relación entre el significado y el significante. Las palabras, por ejemplo, que no evocan una realidad si no se conoce el código para poder descifrarlas.

En un primer momento del desarrollo del niño, el objeto debe estar presente, pero después el niño sabrá que está aún sin verlo, habrá conseguido un mayor nivel de abstracción. Por ejemplo, primero el niño necesitará ver un vaso para cogerlo y beber, después utilizará cualquier otro objeto o sus propias manos para realizar la misma acción aunque el vaso no esté.

CONCEPTOS

Los conceptos representan un grupo de atributos o cualidades comunes a un conjunto de esquemas, imágenes o símbolos.

La diferencia entre concepto y símbolo radica en que el símbolo representa un acontecimiento específico y el concepto es una cualidad o conjunto de cualidades comunes a varios acontecimientos. Así, a medida que el niño se desarrolla, van cambiando tres aspectos de su concepto:

  • Validez: Es el grado de coincidencia que hay entre la comprensión que el sujeto tiene de un concepto y la comprensión que tienen los miembros de la comunidad social en la que está integrado. Es decir, si lo que entiende el niño por “cumpleaños” es lo mismo que lo que entienden sus padres, amigos, vecinos…
  • Estatus: Es el grado de articulación del concepto, es decir, la estabilidad, claridad y exactitud de uso que se tenga de él dentro de la sociedad.
  • Accesibilidad: Es el grado en que un concepto está disponible para ser utilizado en el pensamiento, como para ser comunicado a otros.

REGLAS

Las reglas son las unidades cognitivas más complejas. Se entiende por reglas las manifestaciones que se dan en la relación con los conceptos. Y se pueden distinguir dos tipos de reglas:

  • Reglas no transformativas y formales: Describen relaciones simples o estáticas entre conceptos. Generalmente son una simple descripción de una o más dimensiones de un concepto que son siempre verdaderas y específicas.
  • Reglas transformativas e intuitivas: Describen relaciones dinámicas entre conceptos. Es decir, la relación que existe entre determinados conceptos es inconstante y no es clara hasta que no se actúe conforme a la regla. En general, la mayor parte de las creencias sobre el mundo son intuitivas.

A lo largo del desarrollo, los niños y las niñas van siendo capaces de establecer reglas cada vez más complejas pasando de las intuitivas a las formales. La rapidez con la que el niño es capaz de ir estableciendo reglas nuevas, dependerá de su acomodación a nuevas experiencias.