24 de diciembre del 2.024

Muchos expertos como Sally Goddard y Peter Blythe, venían estudiando desde la década de los 70, la relación entre los Reflejos Primitivos y el bajo rendimiento escolar que presentaban muchos niños que no tenían ninguna dificultad o trastorno aparente. Existen seis ámbitos a los que afecta especialmente la no integración de estos Reflejos.
EMOCIONAL
Debido a que existen reflejos primitivos no integrados, el niño NO desarrolla las habilidades motrices propias a su estadio evolutivo, provocando que el sistema límbico no pueda establecer las conexiones neuronales necesarias. Así, el cerebro de reptil permanece, sin conectarse, lo que hace que el niño no consiga ser independiente, cosa que debería ocurrir alrededor de los 3 años de edad.
Los niños con problemas emocionales como reacciones desafiantes, timidez excesiva, necesidad de complacer a los demás, dificultades en las relaciones sociales, dificultad para prestar atención, carencia de sensibilidad emocional, impulsividad, agresividad o rabietas constantes, puede estar relacionado con una falta de estimulación del córtex cerebral (permanece el cerebro de reptil) y bajo tono muscular, cuya causa puede ser una falta de integración de reflejos primitivos de estrés (Reflejo del Moro o del Miedo Paralizador).
AUTISMO
El síntoma más común de las personas con trastornos del espectro autista es la hipersensibilidad de los sentidos y una baja tolerancia al estrés. Aquí también influirían por tanto los reflejos del Moro y del Miedo Paralizador.
Además, la intolerancia al contacto ocular con otras personas también es una característica común de las personas TEA, y al igual que el Reflejo del Miedo Paralizador, consideran el contacto como una amenaza, por lo que la reacción será de huida o aislamiento, y desencadenará en una rabieta si el niño no consigue evitar ese contacto.
LECTOESCRITURA
En dificultades lectoescritoras, es frecuente encontrar activo el Reflejo Tónico Asimétrico del Cuello (RTAC), de manera que se aplica una fuerza excesiva en el lápiz, lo que dificulta enormemente la tarea. Esto ocurre, porque de forma refleja, el niño cada vez que gira la cabeza (para mirar a la página que escribe o a otro lugar del texto), el brazo y los dedos de la mano que sostiene el lápiz, se extenderán y el niño tendrá que hacer un sobreesfuerzo enorme para sujetar el lápiz. Esto provocará cansancio y desconcentración en el niño, que tendrá que estar pensando en sujetar el lápiz bien, en vez de concentrarse en lo que escribe y lee.
Es también significativo, como estos niños que no han integrado de forma adecuada en RTAC, giran el papel 90 grados para compensar la dificultad de coordinación entre los dos ojos. De manera, que en vez de utilizar la visión de ambos ojos para escribir, giran el papel para utilizar únicamente un ojo, escribiendo de forma vertical, en lugar de horizontalmente.
El Reflejo del Moro también afecta a la lectura, ya que dada la hipersensibilidad a la luz que padecen los niños que no han integrado este reflejo, presentan gran dificultad para leer letras negras sobre fondo blanco.
Los motivos por los que se dan dificultades en la lectura y su relación con los diferentes reflejos activos son (Blomberg 2011):
- Dificultad por escasa comprensión lectora: suelen tener sin integrar los reflejos Reflejo Tónico Laberíntico (RTL), Reflejo Tónico Simétrico del Cuello (RTSC), Miedo Paralizador y Reflejo del Moro.
- Dificultad por problemas visuales: será importante trabajar la integración de los reflejos Reflejo Tónico Asimétrico Cervical, RTSC, Miedo Paralizador y Reflejo del Moro.
VISUALES
Los primeros movimientos que realiza un bebé al nacer son fundamentales para desarrollar la capacidad visual. El gateo, el arrastre, los movimientos de cabeza coordinados para coger objetos, etc., son imprescindibles para la coordinación ojo-mano y la visión binocular.
El movimiento adecuado de los dos ojos y la perfección ocular requiere que los dos hemisferios cerebrales colabores de forma coordinada. Esta coordinación comienza con la integración del Reflejo Tónica Asimétrico Cervical (RTAC).
Las habilidades visuales serán fundamentales en el aprendizaje de le lectura y la escritura. Los principales problemas de visión que aparecen en los niños con reflejos sin integran son:
- Problemas de visión periférica y percepción visual: lo cual altera la concepción acerca del espacio. Está relacionado con la no integración del Reflejo de Moro, Reflejo Miedo Paralizador (MP) y el Reflejo Tónico Laberíntico (RTL).
- Problemas de estereopsis: deficiencia o ausencia de la visión en tres dimensiones. Los reflejos que están relacionados son Landau y RTAC.
- Problemas de vergencias: dificultades para converger o diverger. Pueden suprimir un ojo para no ver doble, lo cual hará que se canse y deje de leer o escribir. Los reflejos implicados son Babinski, RTL, RTSC, MP y Reflejo del Moro.
- Ambliopía: la ausencia de destreza visual en uno de los dos ojos. Afecta a ciertas habilidades visuales como la fijación o el seguimiento ocular, así como a los movimientos sacádicos y la acomodación, necesarias para la lectura (Bermúdez, Camacho, Figueroa, Medrano, & León, 2016). El reflejo que si permanece activo va ligado a este problema es el RTAC.
- Problemas de acomodación: o lo que es lo mismo, al enfocar de un objeto que está cerca, a un objeto que está lejos y viceversa. Los reflejos implicados en la aparición de este problema son MP, RTSC, RTL, Moro, RTAC y Babinski.
- Problemas en el movimiento de los ojos: relacionados con la permanencia del reflejo de Babkin, Landau, RTL, RTSC, RTAC y Moro. Causa problemas de lectura (problemas en movimientos sacádicos), entre otras cosas.
- Problemas refractivos: es decir, la necesidad de gafas por hipermetropía si el Reflejo de Babinski permanece activo o también por miopía si el que no se ha integrado es el RTSC.
FONOLOGÍA
La no integración del reflejo Babkin Palmomentón implica dificultades en la articulación. El motivo suele ser la falta de estimulación del área de la corteza sensorial del lóbulo parietal izquierdo, que interfiere en la pronunciación de las palabras, así como en la distinción y discriminación de los sonidos.
ALIMENTACIÓN
Parece haber estudios que demuestran que la intolerancia al gluten o a la caseína puede provocar una reactivación del Reflejo del Miedo Paralizador, aunque éste ya se hubiera integrado antes. Esto ocurre porque en el intestino, para enfrentarse a la sensibilidad al gluten o a la caseína, se liberan moléculas de aminoácidos (péptidos) que después se transfieren al cerebro, activando así este reflejo. Se da un exceso de glutamato y causa la inflamación del cerebro, lo que puede desencadenar conductas agresivas, depresivas o ansiosas.

