17 de diciembre del 2.024

Este tipo de reflejos tienen que ver con la comunicación entre los dos hemisferios cerebrales, de manera que es especialmente importante que estén correctamente integrados.
La cooperación entre los dos hemisferios del cerebro es necesaria, aunque cada uno esté especializado en funciones diferentes. Para que ambos hemisferios estén conectados interviene el cuerpo calloso que se estimula cuando se producen determinados movimientos cruzados.
A continuación, veremos los reflejos que afectan a los dos lados del cuerpo y que, gracias a su integración, cruzan esa línea media corporal y facilitan la coordinación.
REFLEJO TÓNICO ASIMÉTRICO DEL CUELLO (RTAC)
Aparece a las 18 semanas de gestación y debería estar integrado alrededor de los 6 meses de edad. Cuando el niño gira la cabeza hacia un lado, se estira el brazo y la pierna de ese lado. El brazo y pierna del lado contrario se doblarán ligeramente.
Este reflejo facilita al feto la estimulación táctil y propioceptiva, pero ejercita los dos hemisferios cerebrales de forma separada. El RTACA es el primer indicio de coordinación óculo-manual e interviene en la percepción de la distancia.
El desarrollo de este reflejo y los movimientos que se realizan para integrarlo favorece la visión binocular y la habilidad de seguir un objeto en movimiento.
Consecuencias de la no integración
Problemas para la realización de movimientos contralaterales.
Pérdida del equilibrio cuando gira la cabeza hacia un lado, sobre todo al inicio de la marcha.
Facilidad para que se le caigan los objetos que lleva en las manos si gira la cabeza.
Problemas de visión, debido a la falta de coordinación entre los dos ojos.
Dificultad para conseguir una lateralidad definida y problemas de coordinación motora.
Signos de alerta observables
Falta de equilibrio
Movimientos homolaterales en patrones de gateo, marcha, salto, carrera…
Movimientos deficientes de “seguimiento” ocular
Problemas con el uso de la grafía y de expresión
Dificultades en la representación de figuras simétricas
REFLEJO DE BABKIN PALMOMENTÓN
Aparece en el segundo mes de gestación y debería estar integrado entre el tercer y cuarto mes de edad.
Consiste en que, cuando presionamos las palmas de las manos del bebé, éste abre la boca y echa la cabeza hacia adelante o hacia un lado, realizando movimientos de succión de forma casi instantánea.
Gracias a este reflejo, el bebé es capaz de acercar el pulgar a la boca y después otros objetos.
Consecuencias de la no integración
La tardanza en la integración de este reflejo ocasionará la falta de control motor de sus manos, por lo que afectará a su motricidad fina debido al bajo tono muscular de sus deditos. En consecuencia, el niño presentará problemas para realizar determinadas tareas como; atarse los zapatos, coger ciertos objetos pequeños, abrocharse los botones, tener una grafía ilegible…
En relación con el movimiento de succión y de la boca, si no se integra a su debido tiempo, puede ocasionar problemas de lenguaje oral, así como la realización de determinados movimientos involuntarios al realizar actividades manuales, como escribir, recortar…
Signos de alerta observables
Dificultad ante tareas de motricidad fina
Movimientos involuntarios con la boca cuando realizan actividades manuales
Problemas de lenguaje relacionados con la articulación y fonología
REFLEJO DE AGARRE
Aparece alrededor del tercer mes de gestación y debería estar integrado durante el primer mes de edad.
Consiste en que el bebé agarra el dedo que si se coloca entre sus manos. El niño estirará los brazos al tratar de levantarlo, manteniendo los dedos del adulto entre sus manos.
Este es otro de los reflejos que interviene en la coordinación óculo-manual, la habilidad de identificar la distancia del sonido, el movimiento y su recorrido, así como, la utilización de ambos hemisferios cerebrales para la realización de una misma tarea.
La integración completa de este reflejo favorece la transición hacia otro reflejo muy importante, el de Hans Pulling, y será crucial para lograr realizar la pinza digital.
Consecuencias de la no integración
Generalmente, la no integración de este reflejo, está relacionada con las dificultades para controlar las manos y dedos, ocasionando problemas de grafía y motricidad fina.
Signos de alerta observables
Dificultades en las destrezas manuales
Falta de pinza digital
Alteraciones en el habla, sobre todo en la pronunciación
Hipersensibilidad a estímulos táctiles en la mano
Movimientos bucales mientras realiza actividades manuales
REFLEJO DE HANDS PULLING
Aparece a las 28 semanas de gestación y debería estar integrado alrededor de los 5 meses de edad.
Consiste en que, cuando agarras a un bebé por sus muñecas, éste hace una fuerza hacia ti y dobla los brazos, haciendo una postura de intención de sentarse.
Este reflejo es el que favorece la habilidad de coger objetos y llevárselo a la boca para explorarlos.
Consecuencias de la no integración
Antebrazos hipertónicos o en tensión que provocará problemas a la hora de escribir.
Signos de alerta observables
Antebrazos muy tensos
REFLEJO DE BABINSKI
Comienza en el primer mes después del nacimiento y debería integrase antes de los 2 años de edad.
Consiste en que, cuando acaricias la planta del pie del bebé, desde el talón hasta el dedo meñique, se produce la reacción inmediata del dedo gordo levantándose, mientras que los otros dedos se estiran.
Este reflejo influye en la preparación de los pies, la cadera, las piernas y las lumbares para iniciar la marcha de forma correcta.
Consecuencias de la no integración
Pueden adoptar posturas de apoyo tanto interno como externo del pie para caminar, lo que suele provocar dolor, alteraciones en cadera, rodillas, columna
Presentan tensión excesiva en los pies y piernas
Signos de alerta observables
Presentan debilidad en los tobillos
Se niegan a caminar por el esfuerzo que les supone hacerlo
REFLEJO PLANTAR
Se desarrolla a las 11 semanas de gestación y debería desaparecer entre los 7 y 9 meses de edad.
Consiste en que, al presionar en la planta del bebé, éste flexiona los dedos.
Consecuencias de la no integración
La no integración de este reflejo curiosamente está asociada a tensión en la mandíbula, así como el rechinar de dientes, afectando a la correcta articulación fonológica.
Signos de alerta observables
Bruxismo
Problemas en la articulación del habla

