01 de octubre del 2.024

El mindfulness es una excelente herramienta para ayudar a los niños pequeños a desarrollar la atención, la calma y la autorregulación emocional. A continuación, te comparto tres técnicas de mindfulness adaptadas para niños de 1 año en el aula:

1. Respiración con peluches

Los niños pequeños aún no comprenden cómo regular su respiración de forma consciente, pero pueden empezar a familiarizarse con el concepto a través de juegos simples.

  • Cómo hacerlo: Coloca a cada niño en el suelo y dale un pequeño peluche o almohada para que lo pongan en su barriga. Pídeles que observen cómo el peluche se mueve cuando respiran. Esto les ayuda a ser conscientes de su respiración de manera lúdica.

2. La «burbuja de calma»

Crear una atmósfera tranquila y un ambiente de seguridad es fundamental en esta etapa. La «burbuja de calma» invita a los niños a estar presentes en el momento de una manera más estructurada y entretenida.

  • Cómo hacerlo: Los niños se sientan en círculo, y el maestro sopla burbujas. Mientras las burbujas flotan, se invita a los niños a observarlas en silencio, concentrándose en las burbujas y tratando de tocarlas suavemente o soplarlas. Este ejercicio fomenta la concentración y la calma.

3. Cantos y sonidos relajantes

La música suave y los cantos son maneras poderosas de inducir la relajación y la conciencia en los niños pequeños.

  • Cómo hacerlo: Utiliza instrumentos simples como campanas o sonajeros para crear sonidos suaves. Invita a los niños a escuchar atentamente los sonidos y a mover su cuerpo de forma lenta con la música. El foco está en la conciencia de los sonidos y los movimientos corporales, promoviendo la atención plena.

Estas actividades son cortas y deben adaptarse a la capacidad de atención limitada de los niños de 1 año, siempre manteniendo un enfoque lúdico y relajado.