23 de septiembre del 2.024

¿Alguna vez has escuchado eso de que: “Solo utilizamos el 10% de la capacidad total de nuestro cerebro”? O la famosa cita que afirma que; “Incluso Einstein solo usaba el 5% de su capacidad cerebral y que el resto de personas, aun trabajando mucho solo llegará a usar el 4%”.
Pues bien, este mito no está abalado por ningún fundamento científico. La realidad parece ser bien distinta, ya que utilizamos prácticamente todas las partes de nuestro cerebro en diferentes momentos y contextos. Incluso durante el reposo.
La mayoría de los expertos coinciden en que el término “utilizar” determinado tanto por ciento del cerebro se refiere a que, para realizar una tarea concreta, activamos el 10%, pero eso no significa que el resto del cerebro, no se utilice nunca. La gran cantidad de recursos consumidos por el cerebro durante su actividad, hace que tengamos que limitar esos recursos esenciales, según estemos realizando una u otra tarea. De manera que solo podremos “activar” o “utilizar” alrededor del 3% de nuestro cerebro a la vez
Para explicarlo mejor se utiliza el símil del “restaurante de 100 mesas y 3 camareros”. Imaginemos un restaurante grande con 100 mesas. Solo disponemos de 3 camareros, de manera que aunque el espacio del restaurante esté lleno y a pleno rendimiento de luz, objetos y personas, solo podremos dar servicio a un máximo de 3 mesas a la vez.
El neurocientífico Barry Beyerstein establece 6 pruebas contundentes que desmienten el mito:
- Estudios sobre el daño cerebral: Si el 90% del cerebro no se utilizara, cuando se lesionan ciertas áreas no debería verse afectada la capacidad intelectual o física del individuo. En cambio, incluso los daños en áreas pequeñas del cerebro afectan a una o incluso varias habilidades.
- La evolución: El cerebro consume mucha energía para desarrollarse, si no se utilizara toda su capacidad, los cerebros más pequeños serían los más eficientes y se ha demostrado que es justo lo contrario.
- Las imágenes cerebrales: A través de diferentes tecnologías como la “resonancia magnética funcional” se ha demostrado, que en un cerebro sano, todas las partes del cerebro presentan siempre niveles de actividad. Solo si el cerebro sufre daño un muy grave, se silencian algunas áreas.
- Mapas de localización de función: Se ha demostrado que el cerebro no trabaja como una sola masa, sino que está dividido por zonas de procesamiento de información, con funciones específicas.
- Análisis microestructural: Mediante la técnica de “grabación de unidades individuales” los investigadores han monitorizado a través de un electrodo, la actividad en el cerebro de una sola célula. Si no se utilizaran el 90% de las células cerebrales, esta técnica lo debería haber reflejado.
- Enfermedades neuronales: Las células del cerebro que no se utilizan deberían degenerarse. Por lo tanto, si el 90% del cerebro permaneciera inactivo, las autopsias de cerebros adultos tendrían que revelar una degeneración a gran escala del tejido cerebral y en cambio, actualmente se estudian los cerebros en perfecto estado de conservación tras la muerte.
En resumen, la idea de que solo utilizamos el 10% de nuestro cerebro carece absolutamente de rigor científico y la evidencia, ampliamente demostrada y refutada, confirma que la actividad cerebral está presente para llevar a cabo todas nuestras funciones vitales y de bienestar, incluso durante el sueño.

