10 de marzo del 2.024

La psicomotricidad vivenciada es una práctica que busca integrar la dimensión corporal, emocional y cognitiva de las personas para promover su desarrollo integral. Se basa en la idea de que el movimiento y la expresión corporal son fundamentales para el aprendizaje y el bienestar emocional.

Cuando se aplica la psicomotricidad vivenciada en la resolución de conflictos, se busca utilizar el cuerpo y la expresión emocional como herramientas para comprender y abordar los conflictos de manera constructiva. Aquí hay algunos principios y técnicas que se pueden aplicar:

  1. Consciencia corporal: Antes de abordar un conflicto, es importante que las personas involucradas tomen conciencia de sus propias sensaciones corporales y emociones. Esto se puede lograr a través de ejercicios de relajación, respiración consciente y exploración de las sensaciones físicas.
  2. Expresión emocional: La psicomotricidad vivenciada fomenta la expresión libre de las emociones a través del movimiento y la improvisación corporal. Las personas pueden utilizar gestos, posturas y movimientos para expresar cómo se sienten con respecto al conflicto.
  3. Comunicación no verbal: Gran parte de la comunicación humana es no verbal, por lo que es importante prestar atención a los mensajes que se transmiten a través del lenguaje corporal y la expresión facial durante un conflicto. La psicomotricidad vivenciada ayuda a desarrollar la capacidad de leer y comprender estos signos.
  4. Empatía y perspectiva: A través de ejercicios de role-playing y dramatización, las personas pueden ponerse en el lugar del otro y entender sus perspectivas y sentimientos. Esto promueve la empatía y la capacidad de ver el conflicto desde diferentes puntos de vista.
  5. Integración cuerpo-mente: La psicomotricidad vivenciada enfatiza la conexión entre el cuerpo y la mente, reconociendo que nuestras experiencias emocionales se reflejan en nuestra postura, movimiento y respiración. Al trabajar en la integración de estos aspectos, se puede promover una mayor claridad mental y una respuesta más equilibrada al conflicto.

En resumen, la psicomotricidad vivenciada ofrece un enfoque holístico y experiencial para abordar los conflictos, utilizando el cuerpo y la expresión emocional como herramientas para la resolución constructiva y la promoción del bien.