20 de abril del 2.022

¿Sabías que…

¿Tus creencias influyen en tus pensamientos y sentimientos?

¿Tus pensamientos y sentimientos influyen en tus decisiones?

¿Tus decisiones determinan tus acciones? Y…

¿Lo que tú hagas, tendrá efecto directo sobre tu hijo/a?

A continuación, compartimos 4 tips importantes en la resolución de conflictos con nuestros hijos que nos invitan a cambiar la perspectiva actual con respecto a la educación conductual en casa.

TIP 1: CONOCE MEJOR A TU HIJO

¿Conoces a tu hijo? ¿Alguna vez te has metido dentro de su mundo y has tratado de respetar y entender su punto de vista? ¿Tienes la necesidad de saber quién es? o ¿Estás muy ocupado para tratar de moldearlo y ajustarlo a tus valores, esperanzas y sueños? Es importante que te involucres en su día a día, que entiendas sus necesidades y que le brindes en todo momento apoyo, y un trato de respeto que le enseñe las destrezas de vida que ellos necesitan.

TIP 2: SÉ GENEROSO PERO FIRME                                                                                       

Ser generoso es fácil para algunos padres, pero existe la dificultad de ser firmes al mismo tiempo. Confundimos la autoridad, con dominar al otro y la excesiva permisividad, con ser generosos. Ninguna de estas dos actitudes son saludables para los niños, pues no ayudan en el desarrollo de las destrezas de su vida. La fórmula para desarrollar jóvenes capacitados es establecer un balance entre firmeza y generosidad. La firmeza y la generosidad guían a los niños a cooperar y a conocer las fronteras donde pueden sentirse seguros.

TIP 3: CÉNTRATE EN SOLUCIONES Y NO EN CONSECUENCIAS

El énfasis, muchas veces, es hacer que el niño pague por lo que hizo en vez de mirar las soluciones que puedan ayudarle en el futuro. Cuando haces que el niño se sienta humillado en la resolución de algún conflicto, se centrará en defenderse de ti en lugar de reflexionar sobre cómo hacerlo en la siguiente ocasión para superar el problema.

TIP 4: INVOLUCRA A TU HIJO EN LAS DECISIONES

Los niños tienen, muchas veces, recursos, pero no les damos la oportunidad de demostrarlo. Desarrollan confianza propia y una autoestima saludable cuando se oyen y se toman en serio sus recomendaciones.