28 de marzo del 2.022

La Disciplina Positiva promueve “educar desde la amabilidad y la firmeza” basándonos en el respeto, ayuda y comprensión. Es la filosofía de los psiquiatras Alfred Adler y Rudolf Dreikurs.
- pensaba que lo último que necesita un niño para sentirse motivado a cambiar su comportamiento es el autoritarismo y el castigo.
- observó que anhelamos profundamente ser parte de una comunidad, y aprender las habilidades para contribuir en la comunidad, o tener un interés social, es un componente importante de la salud mental a largo plazo.
Los criterios para una disciplina positiva:
- Amable y firme al mismo tiempo, respetuoso y motivador.
- Conexión saludable que contribuye a que los niños se sientan queridos, significativos e importantes.
- Eficaz a largo plazo. Descartamos las herramientas a corto plazo que no salvaguardan la dignidad infantil
- Error como gran oportunidad de aprendizaje. Enseña valiosas competencias sociales, respeto, interés por los demás, habilidad para resolver problemas, responsabilidad, participación, colaboración.
- Pone de relevancia el valor y las fortalezas individuales, a través de la capacitación y el trabajo.
Propósitos de la Disciplina Positiva
- Conoce sus necesidades e inquietudes.
- Sé generoso y firme.
- Céntrate en soluciones y no en consecuencias.
- Involúcrale en las soluciones.
- Elabora una rutina de acciones.
- Planifica por adelantado las posibles soluciones.
- Cuida tu lenguaje.
- Motívale.
- Haz que se responsabilice de lo ocurrido y de la solución elegida.
- Recompensa la modificación conductual.

